Anoche coroné mi patético fin de semana mirando un documental sobre las Torres Gemelas en Discovery. Me sentía algo mal, sola, medio depre, tratando de evitar pensar en el karma cósmico de Mr. G., que seguramente estaría teniendo una noche de sexo desenfrenado con la recontramil veces maldita golfa de su provincia. En eso, mi gato, que dormía plácidamente en su silla casi pegada al calefactor, se despierta, se despereza y se me viene encima. Mi siamés se llama Federico y tiene un sexto sentido. Juro que es cierto. El tipo percibe que estoy mal y automáticamente se me instala a upa. Francamente admirable lo de este bicho. En fin, mientras le acariciaba la seda que tiene como pelaje con una mano, con la otra torturaba al control remoto con mi frenético zapping (dada mi conocida aversión por las propagandas, basta que el ñato en off exclame, contento él, "Ya volvem..." para que yo ya pase 5 canales antes de que termine la frase). Las 90 milésimas de segundo que le dediqué a canal 13 me alcanzaron para distinguir la propaganda del lamentable prostíbulo del forro pinchado de Tinelli. Y, mientras llegaba al canal 52, iba murmurando toda clases de insultos al tiempo que me esforzaba por inventar otros calificativos degradantes para esta dantesca lacra que ni siquiera esfuerzo necesita para hacer de la televisión (ya de por sí patética) de hoy en día un espacio aún más grasiento y deplorable. Y así, como buena loca de meritoria internación, comencé a murmurar para mí misma "Pelotudodemierdagrasaenfermomental siemprelomismo conesosgatosberretasmostrandoelculoylastetas...", y ahí me avivé que el término que me salió espontáneamente para referirme a las mujerzuelas había sido "gato". Miré a Federico, que ronroneaba feliz sobre mi abultadas piernas, y me dije "no, algo está mal". Claro, ahí fue cuando empecé a preguntarme por qué se le dice "gato" a cualquier trola o putilinga que pulula por la sociedad.
Te gusten o no, los gatos (y los felinos, en general) son unos de los bichos más elegantes del reino animal. Son refinados, delicados, con facciones perfectas y proporcionadas. Los ojos felinos, más allá de los diversos y extraños colores que puedan tener, son únicos. No sólo por la forma sino por el tipo de pupila que los distinguen de los demás animales. Si bien el ícono de "fidelidad" es (merecidamente) el perro, ellos también son fieles, pero a su manera. Son tremendamente inteligentes y, si les llegás a hacer algo que no les gusta, son capaces de "ofenderse" durante días y no hay forma de comprarlos con nada. Son independientes y no le chupan el culo a nadie. Si en un lugar no obtienen lo que ellos buscan (básicamente comida y protección), simplemente dan media vuelta y se van a buscarlo a otro lado, sin rebajarse bajo ningún concepto. Son silenciosos (ayudados por las almohadillitas mullidas que tienen en las patas), sutiles, cautelosos y hábiles. Pueden caminar por entre medio de toda una colección de cristalería sin tirar una sola copa. También son bastante estrategas. Basta ver a un gato (o a un felino, en general) para darse cuenta. Estudian el terreno, visualizan lo que quieren, se detienen, se agazapan, tiran las orejas para atrás y empiezan a moverse despaciiiiiiiito despaciiiiiiiito hasta llegar a las distancia exacta y ahí zácate! No dan tiempo de nada y cuando querés acordar los tenés encima. En fin, los gatos son para mí bichos únicos y no al pedo eran seres adorados por grandes civilizaciones de la historia.
Ahora bien, juntemos las características que acabo de mencionar sobre los gatos (y que son sólo algunas): elegantes, refinados, delicados, facciones perfectas y proporcionadas, ojos y pupilas únicas, fieles, inteligentes, no se venden, independientes, no chupan el culo de nadie, no se rebajan, silenciosos, sutiles, cautelosos, hábiles y estrategas. Alguien por favor me podría explicar cuál es la fuckin' similitud entre estos animalitos y las putas berretas???? Yo sinceramente no lo entiendo. Qué carajos tiene que ver una cosa con la otra??? Y ojo que yo usé el término "gato" 20 millones de veces! Sobre todo, "gato berreta", lo cual me parece una contradicción en término (los gatos nunca pueden ser berretas...podrán ser de raza o no, pero berretas jamás). Qué mierda tienen de parecido estos elegantes y refinados representantes del reino animal con esas horrorosas chupeteras relajadas que por unos mangos y 3 minutos de fama se abren de culo y se cuelgan de cualquier cosa como una res en el mercado de Liniers???
Gente, sean o no amantes de los gatos, desde este humilde espacio les hago un llamado a la solidaridad. Apelemos a la riqueza de nuestro maravilloso idioma que encima nos da el changuí del argot y del lunfardo. Cada vez que vean una bagasa, gamberra, trola, ramera, buscona, yiro, golfa, mujerzuela, chupapijas, putona, chupetera, casquivana, ladillera, meretriz, cabaretera o putilinga (favor de consultarme si se quedan sin sínonimos o vayan a http://www.espacioblog.com/ciudadanodelmundo/post/2006/01/15/sinonimos-puta para encontrar una amplia base de datos multilingüe por si la fulana en cuestión proviene de otras tierras), por favor les pido llámenlas por el nombre de su profesión o escúpanle la cara o cualquier cosa, pero reivindiquemos a los Federicos del mundo (al menos del país) y llamemos a las "PUTAS" por su nombre de una buena y "ordeñadora" vez.
martes, 9 de septiembre de 2008
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3 comentarios:
jajaj, AMO los GATOS; tuve una gata 17 años.
Te psao esta data: GATOS son los tipos que salen de noche a buscar minitas, asi le llamaban las putas a sus clientes, se desvirtuo todo y terminaron las pobres putas con el apodo.
Gracias por tu visita, recien hoy leo tu blog, y te felicito.
Vamos por parte (dijo la Dra Dip) 1ero estoy de acuerdo en no ofender a tierno animalito y que deberíamos denominar a estas trabajadoras, que se rompen el orto por su profesión, de otra manera.
Pero, y quizás me mi voz se alce en solitario, yo quiero defender a las srtas en cuestión. Ellas le hacen bien al país, le hacen bien al hombre, le hacen bien a la pareja.
Pensemos que no existe pareja ideal y que los roces surgen. Si uno no puede desahogarse fuera de la pareja terminará indefectiblemente explotando dentro de la pareja.
Maria! How are you? I tried to e-mail you a few months ago and didn't hear back, but I still remember your blog. send me an e-mail at ben.neumeyer@gmail.com; i'd love to hear from you.
Un abrazo,
Ben
(Sorry I'm too lazy to write this en castellano-- me cuesta sin la practica, you know?)
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